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¿Qué rollo, no? Evaluar...




Evaluar... ¿Eing?

¿Qué es evaluar? ¿Cómo podemos estar seguros como profesores que evaluamos de una manera justa a nuestros alumnos? ¿Qué factores debemos considerar cuándo hacemos una evaluación? ¿Que tipos de evaluación garantizan un estudio personalizado del perfil natural del alumno, es decir, de sus fortalezas e inteligencias individuales?  ¿A quién sirve la evaluación realmente, al profesor o al alummno?  ¿Para qué evaluar?

No soy profesora. Y nunca lo he sido. Pero antes de ponerme manos a la obra, me surgen preguntas, como éstas. Sospecho que detrás de la forma que un profesor o un método educativo vea a los alumnos, detrás de las gafas que yo me ponga, el resultado será uno o otro: alumnos que confían en sus capacidades y habilidades naturales, y alumnos que no.

Cada alumnmo es único, con un tipo de inteligencia única, y me resisto a utilizar un método de evaluación que no tenga en cuenta quiénes son estas personas, qué aman hacer, y qué tipos de habilidades naturales poseen.

Después de una búsqueda rápida en Google, sonrío y digo, puuumba, al leer que evaluar proviene del latin valeo, que a su vez se define como: "Ser Fuerte, tener valor". Uy, pues puede que mi intuición tenga fundamento:

¿Y si diéramos por hecho que nuestros alumnos ya son capaces e inteligentes a la hora de evaluar?

¿Y si viéramos el método evaluativo como una manera de hacer honor a sus fortalezas y alimentarles de risas, ilusión y autoestima?

¿Estoy destinada a vivir el el mundo de yupi o realmente existe la forma de hacer esto en un aula con 30 alumnos?

¿Qué tipos de metodologías de enseñanza  y evaluación aplauden esta visión de los alumnos como estrellitas y estrellitos?

¿Existen  profesores de ELE que hacen ya esto? ¿Cómo evaluan ellos a sus alumnos en función de sus inteligencias?  

Bueno antes de seguir... vamos a ver que es ser inteligente...


Todos somos inteligentes




¿Soy yo más inteligente porque se escuchar a mi cuchuicuchui cuando tiene un mal día o es mi cuchichuchui más inteligente que yo porque después de escucharlo se inventa una magnífica canción con su guitarra de dos cuerdas? ¿María de 8 añitos bailaora de flamenco es más inteligente que Pablo que recita poesías de memoría, con puntos y comas? ¿Mi padre es más inteligente que yo porque te arregla todos los aparatos eléctricos sin haber estudiado electrónica o lo soy yo porque sin un esfuerzo brutal te hago una disertación en ruso?

Preguntitas por aquí... preguntitas por allá... lá... lá... lá....!

¡A ver que dice la Wiki! Mirad...

"La palabra inteligencia proviene del latín intellegere, término compuesto de inter «entre» y legere «leer, escoger». La inteligencia permite elegir las mejores opciones para resolver una cuestión."

Entonces si podemos entender el término inteligencia como una herramienta que nos permite seleccionar opciones útiles para resolver una cuestión, y el término evaluar como un ritual de retroalimentación positivo entre mis alumnos y yo, concluimos en que 

1. TODOS somos inteligentes
2. ¡Evaluar puede ser divertido!


¿Qué tipos de inteligencias hay? 

Yo como soy hippy, digo que hay tantas inteligencias como personas. Pero bueno, para que lo que digo sea creíble, aquí os dejo los ocho tipos de inteligencias según Gadner, extraídas de "Evaluación lingüistica según las Inteligencias Múltiples" de Tamara Paíno. ¡Gracias Tamara! :-)

Advertencia: La descripción es larga. Para los que se aburran leyendo, como yo, os dejo aquí un video que lo explica de una forma amena y con dibujitos animados, que podemos utilizarlo también con los estrellitos y estrellitas. 

  • Inteligencia lingüística. Capacidad de utilizar las palabras de manera eficaz, ya sea oralmente (como narrador, orador o político) o por escrito (como poetas, dramaturgos, editores, periodistas). Esta inteligencia incluye la capacidad de manejar la sintaxis o la estructura del lenguaje, la fonología o los sonidos del lenguaje, la semántica o los significados de las palabras, y las dimensiones pragmáticas o usos prácticos del lenguaje. Algunos de estos usos son la retórica (uso del lenguaje para convencer a otros de que realicen una acción determinada), la mnemotécnica (uso del lenguaje para recordar información), la explicación y el metalenguaje (uso del lenguaje para hablar del propio lenguaje). 

  • Inteligencia lógico-matemática. Capacidad de utilizar los números con eficacia (como matemáticos, contables, estadísticos) y de razonar bien (como científicos, programadores, informáticos, especialistas en lógica). Esta inteligencia incluye la sensibilidad a patrones y relaciones lógicas, afirmaciones y proposiciones, funciones y otras abstracciones relacionadas. Los procesos empleados en la inteligencia lógico-matemática incluyen: categorización, clasificación, deducción, generalización, cálculo y prueba de hipótesis. 
  • Inteligencia espacial. Capacidad de percibir el mundo visio-espacial de manera precisa (como un cazador, un escolta o un guía) y llevar a cabo transformaciones basadas en esas percepciones (como interioristas, arquitectos, artistas, inventores). Esta inteligencia implica sensibilidad al color, las líneas, la forma el espacio y las relaciones entre estos elementos. Incluye la capacidad de visualizar, de representar gráficamente ideas visuales o espaciales, y de orientarse correctamente en una matriz espacial.
  • Inteligencia cinético-corporal. Dominio del propio cuerpo para expresar ideas y sentimientos (como actores, mimos, atletas o bailarines), y facilidad para utilizar las manos en la creación o transformación de objetos (como artesanos, escultores, mecánicos, cirujanos). Esta inteligencia incluye habilidad físicas específicas, como la coordinación, Trabajo Fin de Grado Tamara Paíno Tesedo. 19 | P á g i n a el equilibrio, la destreza, la fuerza, la flexibilidad y la velocidad, además de capacidades propioceptivas, táctiles y hápticas. 
  • Inteligencia musical. Capacidad de percibir (como un aficionado a la música), discriminar (criterios musicales), transformar (compositores) y expresar (intérpretes) las formas musicales. Esta inteligencia incluye la sensibilidad al ritmo, el tono o la melodía, y al timbre o color de una pieza musical. Se puede entender la música desde una perspectiva figural o “de arriba hacia abajo” (global, intuitiva); formal o “de abajo hacia arriba” (analítica, técnica); o ambas.
  • Inteligencia interpersonal. Capacidad de percibir y distinguir los estados anímicos, las intenciones, las motivaciones y los sentimientos de otras personas. Puede incluir la sensibilidad hacia las expresiones faciales, voces y gestos; la capacidad de distinguir entre numerosos tipos de señales interpersonales, y la de responder con eficacia y de modo pragmático a estas señales. 
  • Inteligencia intrapersonal. Autoconocimiento y capacidad para actuar según ese conocimiento. Esta inteligencia incluye una imagen precisa de uno mismo (los puntos fuertes y las limitaciones), la conciencia de los estados de ánimo, intenciones, motivaciones, temperamentos y deseos interiores, y la capacidad de autodisciplina, autocomprensión y autoestima. 
  • Inteligencia naturalista. Facultad de reconocer y clasificar las numerosas especies de flora y fauna del entorno. Tambien incluye la sensibilidad hacia otros feomenos naturales (formaciones de nubes y montañas) y, en el caso de los individuos criados en un entorno urbano, la capacidad de distinguir formas inanimadas como coches, zapatillas deportivas o cubiertas de discos compactos.


Evaluación Lingüistica en la Educación Infantil

María es una niña de 9 años común, inquieta, sonriente, "bailaora". En clase de español prefiere saltarse la teoría y ponerse a bailar flamenco, y tiene arte, la chiquilla. Objetivo principal de uso del libro de texto según María: como abanico.

 ¿Cómo la evaluamos?

"Para empezar, los test de inteligencia tienen su origen hacia los primeros años del siglo XX, cuando el gobierno francés pidió a Alfred Binet que elaborara una prueba que diferenciara a los niños que probablemente necesitaran ayuda en la escuela de los que de desenvolvieran bien en ella. Muy pronto formularon y extendieron numerosos test de inteligencia, donde con el paso del tiempo se han convertido en indicadores fiables de valía y potencial intelectual de un sujeto, puesto que lo que se pretendía medir era la valía individual en el ámbito de las tareas escolares, es decir, son pruebas basadas en los contenidos escolares midiendo de manera efectiva dichas habilidades, pero deja muchas aptitudes sin detectar y sin medir (Gardner, Kornhaber y Wake, 1996), convirtiéndose en uno de los aspectos más negativos atribuible a esta visión de la evaluación de la inteligencia.

El sistema de Evaluación Linguistica según Gardner, es un sistema alternativo de la evaluación tradicional del CI supone contemplar la realidad de las ocho inteligencias y ser compatible con la existencia de los procedimientos educativos actuales, principalmente en la educación infantil y primaria, además debe permitir detectar las capacidades que surgen en los niños de estas edades. Como es natural, este nuevo modo de evaluar debería aportar herramientas que permitieran optimizar las propuestas educativas planificadas bien de modo individual o de manera colectiva. En la evaluación, según Gardner, deben participar junto a los expertos, todos los miembros del contexto educativo en el que se desenvuelve el niño, de este modo, la evaluación portfolio realizada en el contexto propio de aprendizaje del alumno, incluye la detención de una serie de elementos claves en la realización de las tareas y en los procedimientos seguidos por el niño. También es necesario conocer los estilos de trabajo con los que éste aborda las tareas, además, para atender, comprender y evaluar plenamente las destrezas y capacidades del niño, es necesario contar con la participación de profesores y padres. Para evaluar la IM hay que hacerlo de forma simple, natural y en el momento adecuado.

En el lugar de imponerse de forma “externa” en momentos inoportunos durante el curso, la evaluación tendría que formar parte del entorno natural del aprendizaje, siempre que fuera posible debería tener lugar “al momento”, como parte del interés natural del individuo ante una situación de aprendizaje. Al principio, la evaluación probablemente debería introducirse de forma explícita; pero, con el tiempo, gran parte de la evaluación tendría lugar de forma natural por parte del estudiante. A medida que la evaluación va formando gradualmente por parte del panorama ya no es preciso separarla del resto de actividades del aula, como en los buenos aprendizajes, el maestro y los estudiantes están siempre evaluando, ya no es necesario tampoco “enseñar para la evaluación”, porque la evaluación es ubicua, de hecho, la necesidad de exámenes formales puede desaparecer completamente.

Documentos de evaluación

La evaluación de los trabajos realizados por el alumno se puede hacer apoyándose en los siguientes documentos:


  • El registro de anécdotas que recoge las incidencias en relación a los trabajos realizados y a la interacción con otros alumnos, en un diario con una sección para cada alumno, anotando los logros académicos y no académicos importantes, las interacciones con los compañeros y con los materiales de aprendizajes y la información relevante. 
  • Carpetas de trabajo que recogen una muestra de las diferentes tareas realizadas por el niño. El maestro creará un archivo para cada alumno que contenga muestras de sus trabajos en lengua y literatura u otras materias de su responsabilidad. 
  • Grabaciones en video o sonido. Sirven para coger muestras de lectura, historias, adivinanzas.
  • Gráficos personales. Los alumnos pueden registrar su propio progreso académico en gráficos y tablas. 
  • Fotografías que den cuenta de determinados momentos de la ejecución de los trabajos que revelen la interacción habitual del niño. El profesorado debe de mantener un registro visual de las interacciones de los alumnos en clase, utilizando para ello símbolos que indiquen afiliación, interacción negativa y contacto neutral entre miembros de la clase. 
  • Test estandarizados. Se evalúa mediante test estandarizados a determinados alumnos, pero no hay que seguir las estrictas normas de administración, sino relajando los límites temporales, leer las instrucciones al alumnado… 
  • Entrevistas con el alumno. Hay que reunirse periódicamente para hablar de su progreso en la escuela, de sus intereses y objetivos, y de los temas que surjan. 
  • Mapas de clase. Se dibuja un mapa de la clase y se fotocopia, cada día, se indicará secuencias de movimiento, actividades e interacción en diferentes partes del aula, para ello, escriba en el mapa los nombres de los alumnos implicados. 
  • Registros en un calendario. Se pide a los alumnos que registren sus actividades diarias anotándolas en un calendario mensual. Se debería recoger al final de cada mes. 









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